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Bandera Patria Vieja (1810 – 1814)

En 1808 murió el Gobernador de Chile Luis Muñoz de Guzmán, y en su reemplazo se designó, en forma interna, al brigadier de mayor graduación, Francisco Antonio García Carrasco, hombre de escasas aptitudes políticas, que por sus arbitrariedades e imprudencias se ganó rápidamente la animadversión de la Real Audiencia y del Cabildo de Santiago.

Los errores cometidos por García Carrasco durante su período de gobierno fueron numerosos. Entre las medidas que ordenó, la que más conmocionó a la aristocracia santiaguina fue la reclusión de tres de sus más distinguidos miembros: Juan Antonio Ovalle, José Antonio de Rojas y Bernardo Vera y Pintado, acusados sin mayores fundamentos de organizar un movimiento en pro de la independencia.

Todo contribuyó a que se le solicitara la renuncia, la que fue presentada el 16 de julio de 1810. En su reemplazo se nombró, también con calidad de interino, al anciano de 83 años, Mateo de Toro y Zambrano.

El Cabildo santiaguino presionó incesantemente por lograr que el nuevo Gobernador convocase a Cabildo abierto. La real Audiencia era contraria a ello, pues se oponía a la creación de un Gobierno Autónomo. Sus miembros eran partidarios de obedecer a las Autoridades Españoles constituidas en la península o a las que se encontraban en América y que habían sido nombradas con anterioridad a la crisis monárquica.

Pero la postura de la Real Audiencia no prosperó, y el Gobernador convocó al pueblo de Santiago, a un Cabildo abierto para el 18 de septiembre de 1810, con el fin de resolver, ante la difícil situación política que afectaba a las colonias, cuál era la forma de gobierno que más convenía al Reino de Chile.

Bandera Patria Nueva (1817 – 1823)

El periodo conocido como de la Patria Nueva se inicia a partir del triunfo de los patriotas chilenos en la batalla de Chacabuco (12 de febrero de 1817), con la posterior asunción de O’Higgins al mando de la nación, y termina con la abdicación del mismo en un cabildo efectuado el 28 de enero de 1823.
Una vez que el Ejército Libertador comenzó a liberar al país,  uno de los primeros actos del gobierno de O’higgins fue el rescate de los chilenos confinados en Juan Fernández.

El “Águila” barco apresado en Valparaíso, navegó en la búsqueda siendo restituidos a sus hogares. El regreso fue celebrado en aquel puerto y en Santiago.

Pero en lo que O’Higgins puso el mayor empeño fue en la organización de un nuevo ejército, previendo que los realistas que dominaban la provincia de Concepción habrían de intentar algún ataque, y si ellos no lo intentaban, el Virrey del Perú no tardaría en enviar un nuevo contingente de tropas que fuese a reconquistar el territorio.

Bandera Actual (12 Febrero 1818)

El origen de nuestra actual bandera marcó el hito de la Independencia de Chile, puesto que fue izada por primera vez en forma pública el 12 de febrero de 1818, durante la solemne proclamación de la Independencia, en la que también se dio inicio al rito del juramento de la bandera.

Nuestro pabellón patrio fue concebido por el ministro José Ignacio Zenteno durante el gobierno de don Bernardo O Higgins y fue diseñado por el militar español Antonio Arcos.

Los colores rojo, azul y blanco representan respectivamente la sangre vertida durante la guerra de la Independencia, el nítido azul de nuestro cielo (hoy en Santiago ya no tan azul) y las puntas nevadas de la Cordillera de Los Andes. La estrella de cinco puntas simboliza a los poderes del Estado que velan por la integridad de la Patria y el fondo azul donde ésta descansa corresponde exactamente a un tercio del tamaño de la parte inferior de color rojo.

Los Capablanca

Capablanca
Uno de los conjuntos de música romántica en formato electrónico que surgieron a comienzos de los ‘70 en Chile fue Capablanca, quinteto liderado por Carlos Baeza, también fundador de Los Galos y uno de los compositores más activos de la escena romántica chilena. Tras grabar dos discos en Chile y uno en el extranjero, y con importante repercusión en países como Perú y Argentina, el conjunto se disolvió sin cumplir los tres años de vida. Desde entonces, los músicos se han mantenido vinculados a la música en orquestas bailables.
Integrantes:
Carlos Baeza, guitarra (1971 – 1972).
Mariano Carvajal, guitarra (1971 – 1973).
Leonardo Gálvez, voz (1971 – 1973).
Wilfredo Figueroa, bajo (1971 – 1973).
Patricio Muñoz, batería (1971 – 1973).
Manolo Palma, órgano (1971 – 1973).

Nuestros Agredecimientos Al Señor Leonardo Gálvez Por su importante ayuda a nuestra discoteca.

Radio Recordando

The Blue Splendors

L.P lado A

En el puerto de Valparaíso, el movimiento de la Nueva Ola en los años ‘60, un sonido característico surgido a la par de los pioneros de rock local y una leyenda vigente hasta nuestros días son elementos unidos en la historia de Los Blue Splendor, uno de los más recordados conjuntos chilenos de los últimos cuarenta años.

Formado en 1962 en el puerto en torno a las figuras del pianista y director Ángelo Macchiavello y del cantante y bajista Rafael Palacios, el grupo grabó entre 1966 y 1968 tres long-play iniciales que marcan sus mayores éxitos hasta hoy. Con nombres como “Visión de otoño”, “La ventana”, “Ritmo de go-go” y “Hola, Rosita”, Los Blue Splendor patentaron una sonoridad marcada por los arreglos de bronces y por la característica voz de Palacios, que se mantuvo al frente del conjunto hasta su muerte, en 2007. Un año más tarde fue estrenado “Los Blue Splendor”, documental del realizador Manuel González que recoge la historia del conjunto.

Al Cumplirse un aniversario mas de la partida del Señor Rafael Palacios Radio Recordando dedica estas palabras y el recuerdo a este gran musico Chileno.
Gracias por la imagen del Long play al Señor Roberto Vergara Hidalgo
A modo de recuerdo permanente incluiremos un tema de The Blue Splendors y la Voz de Rafael Palacios
The Blue Splendors




Radio Recordando On line

radio recordando madera
Iniciamos Una Nueva Etapa en este proyecto ,los agradecimientos a quienes hacen posible mantener la señal on line.
Lufaro,Mary de Viña,Lalita y a los amigos que se sumaran para mantener los recuerdos on line.

La señal esta activa las 24 horas del dia para que nunca se detengan los recuerdos.
A nuestros Amigos
Los Artistas de la Nueva Ola este espacio esta abierto para anunciar sus presentaciones.
Nos pueden contactar a nuestro correo Contacto@radiorecordando.org

  • Radio Recordando
  • Conociendo la Discoteca

    The Dave Brubeck Take Five
    Uno de los grupos que me encanto desde la primera vez que lo escuche por cierto es tambien parte de la discoteca de la radio..
    Les Iremos Presentando el material de la radio para que en un tiempo mas nos ayuden a selccionar la musica que ustedes quieren oir.
    Esperamos estar en la Prefererencia de Nuestros auditores .desde ya nos pueden agregar al msn Contacto@radiorecordando.org

    Atte.

    RadioRecordando

    Pin Pon

    PinPon

    Un infarto al corazón causó la muerte, este viernes 6 de febrero, al creador del recordado personaje infantil chileno.

    Hasta el baterista de una banda de rock pesado tan reciente y distante de la música infantil como Hielo Negro lleva esa marca. Basta conocer a Christian Pimpón MacDonald para saber que se llama así por Pin Pon, el personaje creado por el actor Jorge Guerra que, desde su aparición en 1965, marcó a generaciones de niños chilenos con sus canciones y su programa de televisión. Y es a la vez un homenaje natural a esa historia, que esta semana quedó marcada con una despedida: el pasado viernes 6 de febrero en Santiago murió Jorge Guerra, a los 66 años y a raíz de un infarto al corazón.

    El actor desarrolló sus 48 años de carrera en el teatro, como parte de la compañía Ictus a contar de 1965; en la televisión, con actuaciones en producciones recientes y en series históricas como “Juani en sociedad”; y en cine, con roles en películas del director Helvio Soto como “Lunes 1°, domingo 7″ (1968), “Caliche sangriento” (1969) y “Voto + fusil” (1971). Pin Pon es la creación más famosa de esa trayectoria. El programa original fue emitido por Canal 13 entre 1965 y 1970 y por Televisión Nacional entre 1970 y 1974, y desde entonces fue parte de la carrera del actor, tanto en los escenarios como en los discos Cantas, canto, cantemos (1993), De corazón a corazón (1996) y Limpiando el aire (2000).

    Luego de vivir en el exilio entre 1974 y 1990 en Ecuador y Cuba, Jorge Guerra había regresado a Chile en 1990, donde reanudó su trabajo como actor y también bajo el maquillaje multicolor de Pin Pon, que reapareció en la pantalla de TVN entre 1991 y 1992 y siguió activo hasta la fecha. Pero ya en noviembre de 2008 había sufrido un preinfarto no detectado, y el infarto que lo afectó el 30 de enero último fue más severo: desde entonces el actor estuvo internado en la unidad de cuidados intensivos cardiológicos del hospital Barros Luco de la capital, donde murió minutos antes de la medianoche el viernes 6 de febrero. Antes de ser sepultado hoy en el cementerio Parque del Recuerdo, Jorge Guerra será velados hasta las 16 horas de hoy domingo en el Teatro Oriente de la capital, donde ya ha recibido el homenaje de actores, humoristas y músicos.

    Gracias y Hasta Siempre PinPon

    La Radio….

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    Los pioneros de la radiodifusión chilena

    Los pioneros de la radiodifusión en Chile fueron Arturo Salazar y Enrique Sazié. Salazar era profesor de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile y tenía a su cargo el laboratorio de electrónica. Siendo adolescente, a fines del siglo pasado, siguió los pasos de Edison construyendo un fonógrafo, una máquina grabadora y un parlante.
    En el laboratorio de la Universidad de Chile, Salazar construyó un equipo de recepción de ondas radiotelegráficas que le permitía captar estaciones de Europa y Estados Unidos.

    Enrique Sazié Herrera nacía justamente cuando Salazar emulaba a Edison y construyó su primer transmisor varios años después. En 1922, en una sala de la Universidad de Chile, reunió a los aficionados a la radio para formar el Radio Club de Chile, presidido por Harvey Diamond.

    El gran anhelo de Sazié era ofrecer programas al público. Con ese fin comenzó a construir un transmisor en el laboratorio del profesor Salazar, y solicitó la colaboración del Batallón de Comunicaciones, que le facilitó tres lámparas Telefunken de cincuenta vatios cada una. Una vez conseguido el transmisor, Sazié se dedicó a construir el receptor, que colocaría en el segundo piso del edificio del Diario El Mercurio.
    La primera transmisión radial chilena

    El 19 de agosto de 1922 fue el gran día. En esa ocasión, se emitió la marcha de la Primera Guerra Mundial “It’s a long way to Tiperary”. Además, Enrique Cabré y Norberto García interpretaron un tema a dúo en violín. Posteriormente, Rafael Maluenda, escritor y periodista de El Mercurio, hizo un breve comentario político, en el que de forma risueña trazó el paralelismo entre el perro del general Alcibíades con el foxterrier del Presidente de la República, Arturo Alessandri. Maluenda se transformó así en el primer comentarista político de la historia de la radiodifusión chilena.

    Sin embargo, este experimento no habría tenido gran valor sin un segundo paso: el que dio Federico Helfmann, quien, asesorado por Enrique Sazié, se dedicó a vender receptores de radio. Para hacerlo era necesario contar con una emisora que realizara programas diarios. Sazié construyó un pequeño y rudimentario transmisor con una potencia de cinco vatios, el cual -se pensó- serviría para las demostraciones.
    El nacimiento de Radio Chilena

    La firma Errázuriz Simpson sentó las bases tecnológicas para el desarrollo de la radiodifusión en Chile. Esta empresa compró los derechos de Federico Helfmann y se entregó a la tarea de formar la Compañía Radio Chilena. Los capitales que participaron en este proyecto fueron de firmas ligadas a la electrotécnica: Westinghouse, General Electric, Telefunken, Telegrafie Son Fils y Marconi Wireless. Una vez más, fue Enrique Sazié el cerebro de la puesta en marcha del plan.

    Para salir rápidamente al aire, Sazié transformó un equipo de radiotelegrafía marca Oscilio, que había importado, en un transmisor de radiodifusión. Aprovechó las dos lámparas de 250 vatios, los instrumentos y el grupo generador marca Esco, que suministraba la corriente eléctrica continua.

    El 26 de marzo de 1923, siete meses después de la primera transmisión de la Universidad de Chile desde El Mercurio, se inauguró la Radio Chilena, con estudios en el décimo piso del edificio Ariztía.
    Pocos receptores y escasa publicidad

    Ya en 1923, en Santiago existían doscientos receptores. Los precios oscilaban entre los doscientos y los tres mil pesos; los primeros santiaguinos en adquirirlos fueron Francisco de Borja Echeverría, Patricio Valdivieso y Carlos Wassen.

    En la inauguración de Radio Chilena hubo música, un discurso, artistas y un locutor, Alfredo Figueroa Arrieta, el primero que hubo en Chile. La orquesta fue la del maestro Ubaldo Grazziolli y el discurso estuvo a cargo del maestro Osmán Pérez Freire.

    La emisión comenzaba a las 9 de la mañana con la lectura de las noticias de los diarios. A las diez de la noche se transmitía la hora oficial, con las campanas de un reloj carillón Westminster que proporcionó la relojería suiza de Carlos Fath (o Fahl). Esta relojería y la Botica Francia, de Gastón Goyeneche, fueron los dos primeros avisadores de la radiodifusión chilena.

    Se cobraban mil pesos por transmitir una frase diaria durante todo un mes. Como Alfredo Figueroa Arrieta no podía estar todos los días y a todas horas junto al micrófono, hubo que probar nuevas voces. Así fueron contratados Juan Esteban Iriarte y Ricardo Cano Ichaútegui.

    La publicidad era escasa y no alcanzaba para financiar la emisora. El propio Figueroa ingenió una campaña de ayuda, mediante estampillas coleccionables, sorteos y premios, pero el sistema no prosperó.

    Las nuevas emisoras

    En 1924, Enrique Sazié continuó con su esfuerzo de crear nuevas emisoras de radio. Aquel año apareció radio El Mercurio. Sin embargo, entre la aparición de las emisoras Chilena y El Mercurio se fundó Radio Cerro Alegre, de Valparaíso, en la que participaba activamente otro de los pioneros de la radiodifusión chilena y del cine sonoro: Ricardo Vivado Orsini.

    En Radio El Mercurio surgió un locutor que marcó una época: Jorge Echegoyen, a quien se debe la incorporación del programa-concurso con la participación de los oyentes.

    También en esta emisora surgió la primera audición deportiva, que fue creada y dirigida por el periodista y humorista Carlos Cariola. Se llamaba “Clínica Deportiva” y todos los comentaristas se trataban entre sí de “doctor”.
    Un instrumento político

    Las radios tampoco escaparon a la lucha con los gobiernos autoritarios. El general Carlos Ibáñez del Campo, considerando que la información de la Radio Diario Ilustrado le era adversa, introdujo la censura. Todos los informativos se transmitían previa revisión de un censor. En 1932 , nacieron dos emisoras que marcaron una época. Una fue Radio Universo, más tarde La Americana.

    Tal importancia otorgaban los gobernantes a las emisoras, que Marmaduke Grove, tras el golpe militar del 4 de junio de 1932 y la instauración de la efímera República Socialista, hizo instalar una emisora en La Moneda.

    Por otro lado, en Radio Universo se emitió el primer radioteatro: La Enemiga, de Darío Nicodemi.

    Arturo Alessandri Palma, que el 21 de mayo de 1923 fue el primer mandatario que leyó su mensaje presidencial por radio, diez años más tarde, en 1933 , transmitió un mensaje a toda América también a través de este medio de comunicación.
    Vehículo para la cultura

    En 1935 nació Radio Hucke, que posteriormente se denominó Radio Nuevo Mundo. Poco después aparecería Radio Agricultura y, casi de forma simultánea, Radio Cooperativa Vitalicia.

    En 1938, Radio La Chilena Consolidada se convirtió en Radio del Pacífico. De allí surgió un semillero de artistas: Anita González “La Desideria”; Ester Soré; Eduardo de Calixto, etc.

    El 7 de abril de 1937 se inauguró en la Universidad Federico Santa María la radio del mismo nombre, que con el tiempo se convirtió en la emisora universitaria veterana de América Latina.
    El desafío de las nuevas tendencias

    Tras 40 años de desarrollo, en la década de 1960 la radio tuvo que afrontar, con la masificación de la televisión, su primer y más grande desafío. Muchos anunciaron entonces el ocaso definitivo. El diagnóstico no pudo estar más equivocado. Por el contrario, la radio mostró una capacidad de respuesta insospechada. Aprovechó inteligentemente las posibilidades que deparaba la tecnología del transistor, amplió sus emisiones en frecuencia modulada (FM), reorientó y segmentó su programación, aprovechó las demandas no cubiertas por la televisión y, por último evitó entrar en abierta colisión con ella, optando por una estrategia de sutil complementación.

    Un estudio de la Secretaría de Comunicación y Cultura de 1996 señalaba que la radio atravesaba uno de sus mejores momentos. Entre los años 1990 a 1995, el número de emisoras pasaba de 326 a 723, crecimiento que ha concentrado en la FM, donde de 152 estaciones se pasó a 614.

    Ciertamente la radio ya no es la de la década de 1940. Los radioteatros han enmudecido, los grandes auditorios han desaparecido, no existen las emisiones de espectáculos en directo (”La Bandita de Firulete”, tras treinta años de permanencia en Radio Portales, terminó por sucumbir). Ellos han dado paso a la radio interactiva, en constante comunicación con los oyentes. Estos últimos años han salido al aire programas tan exitosos como “La Mañana Interactiva”, de Radio Agricultura, de corte político y de actualidad, y otros más especializados.

    En resumen, la radio chilena, tras el impacto que causó la aparición y masificación de la TV, recupera su capacidad de crear magia a través del sonido

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